25 de octubre de 2012

Controles de precios impactan más a pequeños comerciantes

Mauricio Tancredi, Vicepresidente de Consecomercio

El vicepresidente de Consecomercio, Mauricio Tancredi, tiene una posición en contra de los controles de estructuras de costos y precios. Señala que afectan la disponibilidad del producto en los mercados, generando un mayor desabastecimiento.


Publicada en: el Mundo
Por: Ariana Briceño Rojas
22/10/2012
Ex funcionarios aseguran que Sundecop e Indepabis han sido incapaces de concretar una política efectiva de regulaciones de precios.

La política del Gobierno frente a la empresa privada, si bien apunta a beneficiar al pequeño productor y micro empresario, en la práctica está generando resultados distintos a los esperados debido a las políticas implementadas, según lo perciben analistas de distintas tendencias.

Con la promulgación de la Ley de Costos y Precios Justos y la creación de la Superintendencia Nacional de Costos y Precios (Sundecop), que se convirtió en un organismo paralelo al Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis), los pequeños productores y comerciantes han sido los más golpeados por las regulaciones.

Así lo afirma el ex ministro de Comercio y ex presidente de Indepabis, Eduardo Samán, quien explica las razones por las cuales los pequeños establecimientos se ven más vulnerados.

"En principio, hay que señalar que se están dispersando esfuerzos. El Indepabis es una institución débil y con la aparición de la Sundecop se debilitó aún más. No tiene sentido que existan dos organismos paralelos", asegura.

De acuerdo con Samán, contrario a lo que se busca, justamente los más golpeados con la política de regulaciones son las pequeñas empresas y productores, ya que no tienen cómo defenderse de las pérdidas.

"Por ejemplo, en los grandes supermercados se consiguen productos regulados como el azúcar, porque a pesar de que su venta no les genera ganancias, la mayoría de las personas que la compran también se llevan otros productos que no están regulados".

Sin embargo, el ex presidente del Indepabis señala que los pequeños abastos no pueden darse ese lujo porque su situación financiera es más vulnerable.

"Estamos ayudando al proceso de globalización, al propiciar la desaparición de los pequeños locales cuando deberíamos más bien estar apoyándolos", indicó.

Con esto concuerda el economista Pedro Palma, quien señala que con mayores controles se está condenando a los empresarios a trabajar a pérdida.

"Las grandes empresas pueden absorber las pérdidas que generan los bienes regulados porqueproducen otros artículos que no lo están, pero los pequeños establecimientos que dependen de un solo rubro no van a poder mantenerse y con el tiempo tenderán a desaparecer".

Este es el riesgo que viene denunciando el sector farmacéutico, que además de enfrentar las regulaciones, ahora debe registrar en un lapso perentorio la información contable y los importes de los medicamentos en el Sistema Automatizado de Análisis de Precios (Sisap) de la Sundecop.

Representantes de la Federación Farmacéutica Venezolana (Fefarven) señalan que es imposible para las pequeñas farmacias registrar en tan poco tiempo los 4.000 productos que tiene en promedio un establecimiento.

"Los laboratorios y grandes cadenas farmacéuticas no tienen problemas en contratar personal y subir toda la información al sistema, el problema son las pequeñas farmacias que son atendidas por sus propios dueños y no saben cómo hacerlo", asegura Freddy Ceballos, presidente de Fefarven.

Según el representante farmacéutico, las pequeñas empresas del sector están asustadas por el hecho de tener que pagar multas y hasta cerrar sus puertas al no poder cumplir con el registro en el tiempo indicado.

Esta situación representa para Samán una "desviación" del sentido de la regulación de precios.

"Ya de por sí las farmacias pequeñas tienen que competir con las grandes cadenas que ofrecen productos en oferta y ahora van a sufrir multas que las van a golpear más. Insisto, con estas medidas se beneficia a las grandes empresas en detrimento de las pequeñas", aseguró.

Controles frenan la inflación

Para algunos expertos, regular los precios de varios productos puede ser efectivo para controlar la inflación de forma inmediata, aunque no en el largo plazo.

El economista Alexander Guerrero asegura que la Ley de Costos y Precios Justos es un mecanismo de represión de precios que da una idea mediática de que la inflación baja. No obstante, señala que"aunque el Gobierno ajuste precios, no va a lograr con esto derrotar la inflación".

Para Guerrero, en la medida en que esta estrategia regulatoria se expanda a otros rubros, va a producir escasez, racionamiento y colas. "Eso es lo que la evidencia empírica nos dice y es lo que ha ocurrido en el mundo".

Ante esto Palma acota que se ha demostrado que los controles de precios pueden tener efectividad en sus fases iniciales, cuando se introducen elementos específicos, aunque no son ni remotamente sostenibles en el tiempo ni llegan a solventar el problema de raíz.

"Nadie produce a pérdida indefinidamente, el control de precios puede hacer que se mantengan los productos a un mismo nivel por un tiempo, pero si no se generan utilidades, la producción de estos rubros se hace insostenible", señala el economista.

Sin embargo, para Eduardo Samán esta política es acertada para lograr que el sueldo de los ciudadanos no se diluya con la inflación.

"La idea es mantener el poder adquisitivo de la gente frenando la inflación a través de un mecanismo como la regulación, aunque se reconoce que el Indepabis era un organismo débil para ejercerla", dijo.

Para Palma, pese a que la inflación se ha desacelerado en los tres primeros trimestres del año, va a repuntar después de las elecciones regionales.

"Creo que el Índice Nacional de Precios al Consumidor se va a acelerar porque en principio no se puede seguir manteniendo el tipo de cambio oficial de 4,30 bolívares por dólar, y al devaluarse la moneda se puede esperar un aumento en el precio de las importaciones".

¿Regulación o libre mercado?

Para algunos expertos la regulación de precios no es viable en ninguna economía, ya que desestimula la inversión privada, crea mercados paralelos y produce escasez.

El vicepresidente de Consecomercio, Mauricio Tancredi, tiene una posición en contra de los controles de estructuras de costos y precios. Señala que afectan la disponibilidad del producto en los mercados, generando un mayor desabastecimiento.

"Lo podemos ver con el caso del cemento, que está a precio regulado, pero lo encuentras en muy pocas partes o si no lo venden a un precio mayor al de la regulación".

Sin embargo, Samán estima que una economía de libre mercado atentaría contra los consumidores y provocaría que las empresas se pusieran de acuerdo entre ellas para subir los precios de sus productos.

"El Estado juega un papel en la formación del precio de los productos. El libre comercio no cabe en el país porque nuestra economía tiene un componente especulativo. Hay sectores que se manejan como oligopolios y las propias empresas son las que establecen los precios".

Ante esto, Roberto León Parilli, presidente de la Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores (Anauco), señala que la vía no debería ser fijar un valor, sino establecer bandas de precios.

"Esta sería una opción para que las empresas sientan que tienen un rango en el que trabajar, para que el Gobierno no se convierta en un ente tan radical y para que los consumidores encontremos lo que queramos comprar".



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